Journal · Cirugía de mama

Reducción de senos: cómo saber si eres candidata

Reducción de senos: cómo saber si eres candidata

Las mujeres que buscan una reducción de senos suelen tener molestias físicas, como dolor de espalda y de cuello o marcas permanentes de los tirantes del bra. Pero muchas también cargan con algo menos visible: incomodidad con su cuerpo, timidez, dificultad para hacer ejercicio o para encontrar ropa. Y algunas tienen problemas médicos, como infecciones repetidas en el pliegue debajo del pecho.

Antes de hablar de quién es candidata, conviene entender qué es una hipertrofia mamaria.

Hipertrofia mamaria, hipertrofia virginal y gigantomastia

La hipertrofia mamaria es un crecimiento excesivo del busto, causado por una respuesta anormal del tejido a las hormonas, sobre todo a los estrógenos. El aumento se debe principalmente a tejido fibroso y graso, y en menor medida a tejido glandular. Es más frecuente en mujeres que ya terminaron su etapa reproductiva y de lactancia.

Cuando aparece antes de los 20 años se llama hipertrofia virginal, y puede comenzar entre los 11 y los 14 años. En adolescentes, la decisión de operar se valora con especial cuidado.

Se habla de gigantomastia cuando el tejido que hay que retirar supera los 1,800 gramos por lado.

¿Eres candidata?

Una forma práctica de saberlo es revisar estos criterios.

Criterios mayores:

— Senos muy grandes, de copa DD en adelante.

— Dolor en los hombros.

— Dolor de espalda, sobre todo en la parte alta.

— Timidez importante, en lo social o en lo íntimo.

— Infecciones repetidas en el pliegue debajo del pecho.

Criterios menores:

— El busto te estorba o te limita al hacer ejercicio.

— Te falta el aire al ejercitarte.

— Te cuesta encontrar ropa que te quede.

— Los tirantes del bra te dejan surcos o marcas moradas.

Si tienes un criterio mayor, o más de dos menores, vale la pena una valoración: podrías ser candidata a una reducción.

¿Podré amamantar?

Si ya tuviste los hijos que deseabas, o no planeas tenerlos, la reducción es una cirugía muy segura en este aspecto. Si aún planeas tener hijos, es importante saberlo: la cirugía puede afectar la lactancia, pero muchas mujeres logran amamantar después de una reducción. En un estudio, alrededor de seis de cada diez lo lograron, una proporción similar a la de mujeres con senos grandes que no se habían operado. Lo platicamos con detalle en la consulta, porque la técnica también influye.

Lo que dice la evidencia

La reducción de senos es de las cirugías que más mejoran la vida diaria. Los estudios muestran que las pacientes tienen menos dolor, mejor calidad de vida y mejor autoestima, y que esa mejoría se mantiene años después de la cirugía.

Referencias

  1. Neligan PC, ed. Plastic Surgery. 3.ª ed. Elsevier/Saunders; 2013. ISBN 9781437717334.
  2. Cruz NI, Korchin L. Lactational performance after breast reduction with different pedicles. Plast Reconstr Surg. 2007;120(1):35-40.
  3. Saariniemi KM, Kuokkanen HO, Tukiainen EJ. The outcome of reduction mammaplasty remains stable at 2-5 years' follow-up: a prospective study. J Plast Reconstr Aesthet Surg. 2011;64(5):573-576.

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