Es una de las preguntas que más recibo: ¿conviene operarme ahora o mejor espero a tener hijos? Para responderla, separo a las pacientes que buscan un primer aumento en dos grupos.
El primero: mujeres que aún no tienen hijos, o que no planean tenerlos, y buscan proporción y armonía en su cuerpo.
El segundo: mujeres que ya tuvieron hijos y notan que, por la lactancia y los cambios de peso, su busto se ve vaciado.
Si todavía no tienes hijos
No hay una razón médica para esperar. Lo importante es cómo se hace la cirugía, porque algunas decisiones técnicas protegen la lactancia y el resultado a largo plazo:
El implante detrás del músculo. En la gran mayoría de mis pacientes lo coloco en plano dual, detrás del músculo. Así el implante interfiere menos con la glándula, y la evidencia muestra que la lactancia se afecta menos que cuando el implante va detrás de la glándula. Además, el músculo da cobertura y soporte, de modo que el busto cambia menos después de amamantar.
Implantes de perfil bajo o moderado, y de tamaño proporcionado. No uso implantes de perfil extra alto ni de tamaño excesivo, porque su presión constante puede adelgazar el tejido de la glándula con los años. Y los implantes más grandes se asocian con más dificultad para amamantar.
La incisión en el surco debajo del pecho. Permite colocar el implante con el mínimo contacto con la glándula, lo que reduce el riesgo de alterar la sensibilidad del pezón o el tejido que produce la leche.
Lo que conviene saber con honestidad: la mayoría de las mujeres con implantes puede amamantar, pero los estudios muestran que la lactancia exclusiva es algo menos frecuente que en mujeres sin implantes. Y el embarazo puede cambiar tu busto, con implantes o sin ellos. Por eso lo platicamos en la consulta, sobre todo si planeas tener hijos pronto.
Si ya tuviste hijos
Un aumento solo con implantes puede ser una muy buena opción para recuperar volumen, siempre que se cumplan tres condiciones:
Un implante de tamaño moderado. Un implante muy grande puede verse bien al principio, pero con el tiempo su peso hará que el tejido descienda de nuevo, incluso más que con la lactancia.
Buena calidad de piel. Si durante el embarazo aparecieron estrías en el busto, un implante grande puede hacer que se noten más con los años.
A veces, un levantamiento. Cuando el busto descendió mucho, conviene combinar el implante con un levantamiento. Deja cicatrices alrededor de la areola y debajo del pecho, pero el resultado a largo plazo es mucho mejor que intentar compensar con un implante muy grande.
En resumen
No hay una ventaja médica en esperar a tener hijos para hacerte un aumento de senos, ni en hacerlo antes. Lo que marca la diferencia es elegir bien la técnica y el implante, y decidir sabiendo cómo pueden cambiar las cosas después de un embarazo.
Referencias
- Cheng F, Dai S, Wang C, Zeng S, Chen J, Cen Y. Do Breast Implants Influence Breastfeeding? A Meta-Analysis of Comparative Studies. J Hum Lact. 2018;34(3):424-432.
- Schiff M, Algert CS, Ampt A, Sywak MS, Roberts CL. The impact of cosmetic breast implants on breastfeeding: a systematic review and meta-analysis. Int Breastfeed J. 2014;9:17.

