Journal · Contorno corporal

Abdominoplastia o liposucción después del embarazo: ¿cuál te conviene?

Abdominoplastia o liposucción después del embarazo: ¿cuál te conviene?

Después de tener hijos, muchas mujeres notan cambios en su abdomen que no responden a la dieta ni al ejercicio. A la cirugía para corregirlos se le conoce como mommy makeover, y la pregunta que más escucho es: ¿necesito una abdominoplastia o me basta una liposucción? La respuesta depende de tu piel, de tus músculos y de cómo se distribuye tu grasa.

Cuándo la respuesta es la abdominoplastia

La abdominoplastia retira la piel sobrante del abdomen y repara los músculos que se separaron durante los embarazos, lo que se conoce como diástasis de rectos. Su efecto alcanza también la parte alta de los muslos y el pubis.

La incisión se hace sobre la cicatriz de la cesárea o a la altura del vello púbico, y su longitud depende de cuánta piel sobra. En la gran mayoría de los casos la acompaño con liposucción de los flancos, que afina la cintura y permite retirar la cantidad exacta de piel para un resultado más natural. Esa grasa, si conviene, puede colocarse en los glúteos.

La candidata típica es una mujer que ya tuvo los hijos que deseaba, que subió más de 10 a 15 kilos durante el embarazo y cuya piel se estiró hasta formar estrías y un abultamiento en la parte baja del abdomen que no cede con dieta ni ejercicio. Ese abultamiento no es grasa que se pueda «quemar»: es un cambio en la anatomía del abdomen.

Cuándo la respuesta es la liposucción

La liposucción no reduce piel ni repara músculos: redistribuye la grasa. Retira la que se acumuló en zonas que no responden al ejercicio y, si conviene, la coloca donde hace falta, como caderas y glúteos. No es una cirugía para bajar de peso; la mayoría de las pacientes pesa casi lo mismo después de operarse.

Durante el embarazo, los cambios hormonales modifican dónde se acumula la grasa: la cintura se ensancha, la espalda baja aumenta de volumen y aparece grasa arriba y abajo del ombligo y en los brazos.

Para tratar el abdomen solo con liposucción, los requisitos son más estrictos, porque el resultado depende de que la piel se retraiga sola sobre el nuevo contorno:

— Haberte ejercitado con regularidad antes del embarazo.

— No haber subido más de 7 a 8 kilos durante los embarazos.

— Buena calidad de piel, sin estrías importantes en el abdomen.

— Índice de masa corporal menor a 24.

— Ser menor de 40 años, idealmente de 35, porque la piel pierde elasticidad con la edad.

Si la piel no tiene suficiente elasticidad, retirar grasa solo hará que cuelgue. Por eso, aunque la liposucción tiene una recuperación más rápida, no es la opción correcta para todas.

Los riesgos, en cualquiera de las dos

Las dos son cirugías y merecen tomarse en serio. El factor que más influye en el resultado y en el riesgo se decide antes de operar: la selección de la paciente.

El peso. Un índice de masa corporal alto aumenta el riesgo de complicaciones, como coágulos o problemas con la herida, y además limita el resultado. Ninguna de estas cirugías es para bajar de peso. Si todavía no estás en el peso adecuado, te lo diré con claridad y te orientaré sobre el camino para llegar a él.

Las enfermedades crónicas, como diabetes o hipertensión, también aumentan el riesgo. Por eso pido una valoración cardiovascular completa a todas las pacientes, sin importar su edad. Y después de una abdominoplastia, todas permanecen 24 horas en el hospital en vigilancia.

El tabaco afecta la cicatrización. Recomiendo dejar de fumar al menos tres meses antes y tres meses después de la cirugía.

Combinar demasiados procedimientos. La evidencia muestra que mientras más cirugías se suman en un solo tiempo, más aumenta el riesgo. Por eso, cuando un plan se vuelve demasiado largo, prefiero dividirlo en dos.

La cantidad de grasa. No extraigo más de cuatro litros de grasa en una cirugía, y en lo posible menos de dos. Tampoco hago transfusiones de rutina ni cirugías innecesariamente largas: caminar pronto después de operarte te hace sentir mejor y previene complicaciones.

Después de la cirugía

Después de una abdominoplastia, se recomienda un mes sin actividad física y tres meses antes de volver a hacer abdominales o pesas. Después de una liposucción, la recuperación suele ser más rápida.

En resumen

Si tu abdomen cambió por la piel y los músculos, la respuesta suele ser la abdominoplastia. Si cambió por la distribución de la grasa y tu piel conserva su elasticidad, puede bastar una liposucción. La valoración es la que decide, y si todavía no eres candidata, te lo diré con honestidad y te orientaré para que llegues a serlo.

Referencias

  1. Winocour J, Gupta V, Ramirez JR, Shack RB, Grotting JC, Higdon KK. Abdominoplasty: Risk Factors, Complication Rates, and Safety of Combined Procedures. Plast Reconstr Surg. 2015;136(5):597e-606e.

Una valoración personal

Conversemos en consulta.

Agendar valoración
ConversemosWhatsApp del consultorio